Agradecer para crecer: Misa de fin de ciclo con 2.ยบ de primaria
- Informaciรณn y Soporte IAE
- 5 jul 2025
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El viernes 4 de julioย iniciamos uno de los momentos mรกs significativos del calendario escolar: las Misas de Agradecimiento por fin de ciclo, una oportunidad para reunirnos como comunidad y elevar juntos el corazรณn, la voz y la memoria. En esta ocasiรณn fue el turno de los grupos de segundo de primaria, quienes, junto a sus familias, profesoras y directivos, vivieron una maรฑana profundamente emotiva, llena de sรญmbolos, palabras que tocan y miradas que recuerdan cuรกnto hemos crecido.
Preparar el alma: mรกs allรก de la logรญstica
Aunque la misa se celebrรณ pasadas las 8:30, la preparaciรณn comenzรณ muchos dรญas antes. Bajo la guรญa atenta de Direcciรณn General, las coordinaciones acadรฉmicas y de pastoralย trabajaron de la mano para cuidar cada detalle: desde la disposiciรณn del auditorio, la elecciรณn de los cantos, las lecturas litรบrgicas, la participaciรณn de los niรฑos, hasta los ensayos previos que dieron forma y alma a la celebraciรณn.
En el colegio sabemos que agradecer no es solo un acto de cortesรญa, sino un gesto profundo de espiritualidad, y por eso nos tomamos el tiempo para preparar estas misas con esmero, cariรฑo y sentido trascendente. No se trata de un evento mรกs: es una experiencia compartida que nos reconcilia con lo vivido y nos proyecta hacia lo que viene.
Un auditorio lleno de fe y de familias
A las 8:30 de la maรฑana, las familias comenzaron a llegar con paso firme y emociรณn discreta. Padres, madres, abuelos y hermanos menores llenaron las butacas del auditorio escolar con ese aire de ternura que solo se respira cuando se sabe que hay algo especial en el ambiente. Muchos trajeron sus telรฉfonos listos para capturar recuerdos, pero todos trajeron algo aรบn mรกs valioso: presencia plena, respeto profundo y apertura del corazรณn.
Mientras tanto, los alumnos de segundo, organizados por grupos, tomaron su lugar al frente, acompaรฑados por sus profesoras Cecilia y Andrea, quienes los guiaban con palabras suaves y miradas cรณmplices. Habรญa un murmullo contenido, mezcla de nervios y emociรณn, que fue disipรกndose con la mรบsica instrumental que llenaba el espacio y preparaba el clima espiritual.
El inicio: una oraciรณn que abre el alma
La misa dio inicio con la oraciรณn de apertura, los presentes atentos al monitor y sacerdote que oficiaba la ceremonia.
"Este aรฑo aprendimos a restar y sumar, pero tambiรฉn a esperar y a compartir. Aprendimos a leer en voz alta, pero tambiรฉn a escuchar en silencio. Hoy queremos decirte gracias, Seรฑor, porque caminaste con nosotros."
La homilรญa: cuando Dios habla a travรฉs del ciclo escolar
Durante su homilรญa, el sacerdoteย dirigiรณ unas palabras muy cercanas y sabias tanto a los niรฑos como a los adultos. Comenzรณ recordando que Dios siempre estรก presente en los procesos, y que terminar un ciclo escolar no es solo guardar los libros, sino mirar hacia atrรกs y descubrir cuรกntos pasos dimos, cuรกntas caรญdas superamos y cuรกntas veces nos levantamos con ayuda de otros.
โDios โdijo el padreโ se alegra con sus logros, pero tambiรฉn los acompaรฑa en los intentos fallidos. รl no les pide perfecciรณn, sino disposiciรณn para aprender.โ
Dirigiรฉndose a los niรฑos, les invitรณ a descubrir a Dios en lo cotidiano: en la paciencia de una maestra, en el abrazo de mamรก al llegar a casa, en el recreo compartido sin enojos, en la oraciรณn de la maรฑana.
Y con especial tino, hablรณ del receso escolarย que ya se avecina:
โLas vacaciones no son para olvidarse de todo, sino para cuidar lo que aprendimos. Lean un poco, repasen algo que les costรณ, escriban un cuento, hagan una oraciรณn. Que el descanso no sea un apagรณn, sino un modo distinto de seguir creciendo.โ
Estas palabras resonaron con fuerza, no solo en los mรกs pequeรฑos, sino tambiรฉn en los adultos, quienes entendieron que acompaรฑar el aprendizaje tambiรฉn significa sostenerlo en los tiempos de pausa.
Los signos: pequeรฑos gestos con gran sentido
Uno de los momentos mรกs simbรณlicos fue el ofertorio, en el que los alumnos y comunidad educativa presentaron objetos que representaban su paso por segundo grado: un libro de lectura, un lรกpiz ya gastado, una libreta con hojas escritas con esfuerzo, un frasco con mensajes de amistad durante el ciclo escolar.
Cada objeto fue explicado por los propios alumnos, y cada explicaciรณn fue un testimonio de cรณmo el aprendizaje va mรกs allรก del aula, sembrando raรญces que tocan la vida misma. โEste lรกpiz โdijo uno de ellosโ me acompaรฑรณ cuando aprendรญ a escribir mi primer resumen. A veces me enojaba cuando me equivocaba, pero luego entendรญ que tambiรฉn se puede borrar y volver a empezar.โ
Tambiรฉn se ofrecieron cartas y dibujos de gratitudย escritas por los niรฑos para sus papรกs, docentes y para Dios. Algunas se leyeron en voz alta, otras se colocaron a los pies del altar como ofrenda silenciosa.
Comuniรณn y misiรณn: volver a casa con el alma llena
La misa concluyรณ con la comuniรณn y una bendiciรณn especial para las familias, los niรฑos que se estรกn preparando desde primer grado y que el prรณximo ciclo escolar, cuando ya estรฉn en tercero, podrรกn comulgar. Mientras recibieron de sus docentes al niรฑo Dios, lo contemplaron y besaron en acciรณn de agradecimiento, pidiendo por el descanso, la salud, la unidad y la alegrรญa del hogar.
โBendice, Seรฑor, a estos niรฑos y sus familias. Que en estas vacaciones no les falte el juego, la fe, ni la ternura. Haz que su descanso sea semilla de un nuevo ciclo lleno de amor.โ
Al terminar, el auditorio guardรณ un silencio breve y profundo, como quien no quiere romper el encanto. Luego vinieron los aplausos, los abrazos, las fotos grupales y los saludos entre familias. Fue un momento de comuniรณn total: espiritual, emocional y comunitaria.
Una comunidad que celebra el crecimiento
La Misa de Agradecimientoย de segundo grado no fue solo una celebraciรณn litรบrgica. Fue un reflejo del camino recorrido durante el ciclo escolar: un camino hecho de letras, sumas, dibujos, errores, aciertos, amistades y aprendizajes.
Agradecer es detenerse a mirar, y mirar con ojos de fe es reconocer que Dios camina con nosotros tambiรฉn en los pasillos escolares, en las tareas hechas con esfuerzo, en las canciones del salรณn y en las maรฑanas con sueรฑo pero con ganas de aprender.
Para el colegio, estos espacios son parte esencial de la formaciรณn integralย que deseamos ofrecer: una educaciรณn que nutra la mente, el corazรณn y el espรญritu. Por eso agradecemos profundamente a:
Las profesoras Cecilia y Andrea, por su acompaรฑamiento cercano y firme durante todo el ciclo.
Las familias, por confiar en nuestra propuesta educativa y por su presencia constante y amorosa.
El equipo de pastoral y coordinaciรณn, por organizar con tanto esmero esta misa.
Nuestro sacerdote invitado, por sus palabras sabias y su mensaje claro, lleno de fe y sentido.
Y esto apenas comienzaโฆ
Durante las siguientes semanas, continuarรกn las Misas de Agradecimientoย con los demรกs grados. Cada una serรก รบnica, con su propio lenguaje y color, pero todas compartirรกn el mismo espรญritu: celebrar la vida, los aprendizajes y la presencia de Dios en medio de nosotros.
Invitamos a todas las familias a sumarse con alegrรญa a estas celebraciones, a hacer una pausa en medio de la prisa, y a reconocer lo mucho que hemos recibido durante este ciclo. Porque solo quien agradece, estรก verdaderamente preparado para recibir lo nuevo.
Gracias, segundo de primaria, por recordarnos que agradecer no es un acto de cierre, sino una forma de abrir el corazรณn. Que sus vacaciones estรฉn llenas de luz, juegos y libros. Nos reencontramos pronto, con mochilas mรกs grandesโฆ pero tambiรฉn con corazones mรกs fuertes.






























































































